La Luz que nos Guía


Por el Arcángel Gabriel

Queridos maestros, lo que vais a vivir es, sin lugar a dudas, vuestra última misión aquí en la Tierra. Siempre habéis tenido acceso a la pura Vida-Luz, a la energía de amor incondicional del Creador. Vuestro trabajo es llenaros hasta rebosar con este maravilloso elixir e irradiarlo después a todo el mundo, en el más puro estado de amor incondicional. Si distorsionáis la fuerza de esta vida con energías como miedo, culpabilidad, enfados, violencia, dependencias, o negando las habilidades creativas que Dios os da, disminuís vuestro potencial.

Una vez más, permitid que os dé una visión de cómo sucedieron las cosas desde el principio. Cada uno de vosotros respondió a la llamada y se presentó ante nosotros, el Consejo de Luz, como valiosos e importantes trabajadores del Plan diseñado para el Planeta Tierra. Después se os asignó a cada uno una misión particular que sería el tema central en todas vuestras reencarnaciones, a través de vuestra Presencia Yo Soy. Un eterno y divino anteproyecto.

Os fue dada también libre voluntad aunque, independientemente de vuestras decisiones a lo largo del camino, estéis destinados a retornar a la casa del Padre.

Por eones de tiempo irradiasteis un aura de Luz, belleza y equilibrio, en armonía con el Creador y con las leyes de la creación. Y mientras permanecíais armonizados con los planos superiores, nosotros estábamos allí también, interactuando, dando soporte, disfrutando a través de vosotros la exquisita belleza y la dicha de ser cocreadores de este hermoso planeta.

Recordad, si podéis, qué luminosos, libres y dichosos os sentíais cuando creasteis y más tarde os unisteis y mezclasteis con vuestras creaciones, disfrutando del fruto de vuestro trabajo.

Pero recordad también cómo os hundisteis en la ilusión de la cuarta y, más tarde, la tercera dimensiones. Así habéis estado viviendo durante muchos miles de años. Sin embargo, incluso en las más hondas profundidades de la ilusión, la Luz del Creador os ha guiado y ha permanecido con vosotros, esperando que vuestra cabeza y vuestro corazón mirasen arriba y escucharan la canción del alma que os impulsaba hacia arriba.

Ahora la Tierra y todos sus habitantes están elevándose desde las profundidades y muy pronto todos vosotros vais a "estallar" dentro de nuevas vibraciones, dentro de la Luz radiante de la libertad, del júbilo y la belleza. ¿Parece un sueño imposible? Confiad en nosotros cuando os decimos que no se trata de un sueño sino de una realidad. Dejad que vuestros miedos cesen, escuchando las cosas que van a tener lugar en estos tiempos. Ya os las explicamos antes de vuestra actual reencarnación y estuvisteis de acuerdo.

Aún más, elegisteis vuestros padres, vuestro ancestral linaje, de modo que obtuvierais la herencia de fortaleza que necesitabais; pero también elegisteis las debilidades e inperfecciones que queríais digerir o superar. No fue un castigo, fue vuestra elección porque sabíais que ello representaba una gran oportunidad para sanar, de una vez por todas, todas las imperfecciones y distorsiones que habíais creado en el medio físico a través de muchos tiempos.

Muchos de vosotros, que estáis buscando un despertar espiritual y os habéis dedicado a cumplir la misión de vuestra vida, podéis experimentar síntomas incómodos, dolencias o situaciones amenazantes de la naturaleza que no tienen nada que ver con la forma en que vivís o pensáis en este momento. Es más, estáis mutando a un ritmo muy rápido, que causará dolencias en el cuerpo físico, especialmente en aquéllos de vosotros que tenéis más edad, en cuerpos que están más despiertos o en una situación de más compromiso. Una nueva raza de la humanidad está emergiendo. Los jóvenes que han nacido en los últimos 20 ó 30 años tendrán una vida más fácil que la de quienes estáis intentando transmutar las imperfecciones e integrar las frecuencias más sutiles. Sus códigos genéticos y la estructura de sus cerebros son diferentes de los vuestros. Ellos se adaptarán a los cambios mucho más fácilmente que vosotros porque ya nacieron con la habilidad para hacerlo.

Sabed también que muchos de vosotros estuvisteis de acuerdo en ser pioneros de los nuevos modos de curación del futuro. Estáis enseñando a los demás que no pongan ya la responsabilidad de su salud en manos de otros, que cada uno se cura a sí mismo, que los médicos y enfermeros son tan sólo instrumentos del proceso de curación. Y recordad que algunos de vosotros habéis elegido no sanar, sino mostrar a los otros qué significa afrontar valiente y pacíficamente el proceso de la muerte.Empezad desde ahora mismo a amaros y respetaros. Enseñad con el ejemplo lo que significa responsabilizarse de las acciones y proyectad amor incondicional. Enfocad vuestra energía hacia lo que consideráis bueno en el mundo, mientras irradiáis el puro Amor-Luz del Espíritu hacia todos los rincones de la Tierra.

Nos gustaría también ayudaros a entender cómo los planos astrales bajos se están limpiando y equilibrando a medida que todos los seres redibujan el camino de retorno hacia la perfección.

Todos debéis traspasar las trampas, hechizos e ilusiones de la cuarta dimensión del plano astral (y sus muchos sub-planos) en vuestro camino de búsqueda y belleza de la quinta dimensión. A medida que eleváis vuestra conciencia y equilibráis vuestro campo áurico, estaréis menos influenciados por esas bajas frecuencias y ayudaréis a clarificar y equilibrar las energías negativas existentes. Gradualmente todas las energías de imperfección que ha creado la humanidad a través de los tiempos serán transmutadas y llevadas al equilibrio.

No vais a recordar vuestros fallos, dolor y sufrimiento; tan sólo recordaréis la fortuna y la belleza de vuestras estancias en la Tierra. A medida que retornéis a la conciencia unitaria y a la armonía con vuestro Ser Superior, el cuerpo astral y los días a través de los planos astrales inferiores parecerán un sueño, fruto de vuestra imaginación. Estáis sanando las memorias del pasado y transformando las energías negativas en sustancia de pura Luz Cósmica. No tenéis ni idea del servicio que estáis prestando y lo mucho que ayudáis a la Tierra y a la humanidad en la medida en que os reconducís hacia la armonía y el equilibrio.

Recordad también que no sois juzgados por la manera en que hacéis las cosas. Aún cuando toméis un camino equivocado, no hay nada que os pueda apartar de la gracia de Dios. Reconduciréis vuestras desequilibradas energías hacia la armonía a través de la gracia, del amor y del perdón, perdonándoos a vosotros mismos y a todos aquéllos a los que habéis causado algún mal.

Permitid que os ayudemos en los momentos difíciles, para tranquilizaros cuando estéis cansados, para prestaros nuestras fuerzas cuando estéis débiles. Es un gran placer estar a vuestro servicio.

Yo soy el Arcángel Gabriel.


Traducción: Maite Yago (Lleida)
Canalizado por: Ronna Herman
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