Desplegando las alas…

 De pronto llega ese día en que miramos hacia adentro y dejamos de sentirnos seres incompletos. Empezamos a descubrir nuestra esencia angélica tan llena de luz y decidimos irradiarla… Sentimos que ha llegado el momento de permitirle la entrada a la magia en nuestras vidas: Estamos aprendiendo a desplegar las alas…
Es en ese preciso instante en que optamos por dejar atrás los miedos, renunciamos a nuestras dependencias, olvidamos las quejas y el victimismo y ya no nos sentimos más sol@s porque nos encontramos frente a frente con nosotr@s mism@s y esa es la mejor compañía: tenerse a si mism@s… Ese día iniciamos un viaje hacia lo más profundo de nuestras emociones y navegamos sin temores porque llevamos el timón de ellas… Ocurre justo cuando sacamos del baúl de la abuela ese traje de guerrer@s y desenvainamos una espada que se convierte en un clamor de justicia y libertad… Nos hemos convertido en seres completos, llenos de nosotros mismos con la fuerza interna necesaria para conseguir nuestras metas y nos adentramos en esa aventura de cruzar hacia horizontes lejanos en la persecución de un ideal.
Una vez que nos adentramos en nuestros miedos vemos como estos se disipan: No son más que un fantasma de la mente, espejismos inútiles que dejamos atrás porque estamos decidid@s a vivir la vida plenamente y nos sentimos parte de esto “todo” maravilloso… ¡Estamos desplegando las alas!

Ya no vamos por la vida siendo seres fragmentados sino que seres íntegros con sus energías femenina y masculina bien equilibradas en el interior y con la plena convicción de que somos los responsables de nuestras propias vidas…
¡Estamos volando!

Somos seres libre que no necesitamos que ningún otro llene espacios vacíos porque somos capaces de llenarlos con nuestra vida tan rica en acontecimientos y sabiduría…
Nos entregamos al placer y la alegría de sabernos acompañados y sostenidos por ejércitos celestiales y veneramos la divinidad que habita dentro de cada uno, que nos convierte en humanos sagrados y estamos a un paso de volvernos Ángeles…

Desplegamos con fuerza nuestras alas y  ¡Volamos muy alto!!
¡Ya somos Ángeles!

Me®
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